Una herramienta anónima de denuncias para los reportes que la gente teme firmar. Sin nombres, sin correos, sin direcciones IP.
Vio cómo falsificaban el registro de seguridad. También vio qué le pasó a la última persona que se quejó. Por eso guardó silencio durante ocho meses.
Un empleado hace clic en el enlace o escanea un código QR que publicaste. Sin cuenta, sin inicio de sesión, sin aplicación.
El envío se guarda con el texto del mensaje y una marca de tiempo. El nombre, el correo electrónico y la dirección IP nunca se capturan.
El reporte llega a tu panel sin nada que identifique a quien lo envió. Rastrearlo hasta su origen es técnicamente imposible, no solo algo prohibido por política.
La mayoría de las malas conductas se observan mucho antes de ser reportadas. Cuando la gente sabe que un reporte no se puede rastrear, te enteras de los problemas en el primer mes, no en el octavo.
El texto del mensaje y una marca de tiempo. No se registra nombre, correo electrónico ni dirección IP, así que no queda nada que buscar después.
Compartes un enlace o publicas un código QR. El buzón se abre en cualquier navegador y enviar un reporte toma alrededor de un minuto. No se necesita cuenta.
El plan gratuito incluye un buzón anónimo. El anonimato nunca es una función de pago; los planes de pago solo añaden extras como el análisis de sentimiento con IA.
Un buzón de denuncias confidencial se configura en minutos y nunca almacena nombres.
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